
Publicado por la Asociación EAB el libro "Rutas por Torres y Atalayas de la Comarca de Baza" En su labor de difusión y puesta en valor del patrimonio historico bastetano, la Asociación de Estudios de Arqueología Bastetanana presenta esta primera guía de senderismo, en la que se describen 13 rutas que nos permiten conocer y visitar las torres y atalayas medievales existentes en la comarca de Baza. Para más información sobre el libro y como adquirirlo, pulse en la imagen que acompaña a este texto. |
| | Durante el año 2005 se desarrolló en la comarca de Baza y Huescar el proyecto “Aprovechamiento del Patrimonio Arqueológico y Monumental de la zona Baza - Huéscar”, el proyecto se desglosó en varias partes, siendo una de ellas la parte arqueológica; para ello se contrataron a dos arqueólogos de la zona: Ángel Rubio Cintas y Jesús Moreno Roda, encargados del estudio del sistema defensivo Nazarí en la comarca de Baza. Antes de comenzar a explicar el resultado del estudio, queremos agradecer a todas las personas que de una u otra forma nos ayudaron de forma desinteresada, pero sobre todo a Benjamín Reche García, sin el cual posiblemente el estudio de todas las atalayas y recintos fortificados de la zona no se hubiera podido llevar a cabo. El trabajo dio lugar a la catalogación y localización de 31 torres y recintos fortificados en al comarca de Baza, algunas de ellas desaparecidas y otras en buen estado aunque parcialmente destruidas. | | El sistema defensivo de la comarca de Baza se basa en la articulación de un sistema de Torres / atalayas, y fortificaciones de mayor o menor entidad. Las cuales van a articular la defensa de la zona.Tal y como dice Manuel Acien Almansa, no podemos considerar a la fortificación como un hecho definible por si mismo, sino que debe ser entendido como uno de los componentes de un apartado mayor, es decir, la defensa; además aquí hemos de incluir la organización del ejercito, el desarrollo tecnológico, la financiación1; con esto queremos decir que la fortificación no debe ser entendida como un elemento solitario, sino que tanto las torres como las fortalezas aparecen integradas en un apartado mayor, es decir, están en estrecha relación con el sistema defensivo del reino Nazarí, articulándose y entendiéndose como un entramado donde deben ser incluidos todos los elementos que conforman la defensa fronteriza, no sólo en la zona de Baza, sino en toda la frontera. Castillos y torres se levantaron un poco por todas partes, pero sobre todo en la línea fronteriza; con frecuencia se trataba de estructuras complejas que ordenaban espacios mas o menos extensos. Entre ellas no había una jerarquización clara, aunque pudiese parecerlo 2. | Torre de Maciacerrea (Cúllar) | Las torres / atalayas de la comarca de Baza son, en la mayoría de los casos, de planta circular y desarrollo cilíndrico, en fábrica de mampostería alineadas con ripio, lo que supone una inversión poco costosa3. Son macizas en casi todo su desarrollo, excepto en el tercio superior, lugar en el cual debía situarse el torrero. Esta estancia normalmente se correspondía con un espacio abovedado de escasas dimensiones; por este motivo en la mayoría de los casos el torrero debió residir en unas dependencias anexas a la torre4.
| El acceso a la misma se realizaría a través de una pequeña puerta, por lo general construida de forma abovedada5 , a la que se llegaría mediante una escala, que era colocada según las necesidades; en el techo de la misma nos encontraríamos dos aperturas, una de un tamaño mayor utilizada para acceder a la parte superior de la torre y otra de escaso tamaño para aprovechar el agua de lluvia que era almacenada en un pequeño aljibe situado en el interior de la torre. Los materiales usados en la construcción de la misma eran de escaso coste; por lo general se aprovechaban los que ofrecía la zona en donde se alzaba, en la mayoría de los casos piedras sin trabajar6 de pequeño o gran tamaño; En la mayoría de los casos la torre era luego revestida de una especie enlucido mediante una argamasa de cal blanca, que daría a la torre un aspecto muy semejante al que actualmente tiene la torre de Caniles, en la carretera que une esta localidad con Baza. Restos de esa argamasa la hemos encontrado en torres como la de los Morrones en Zujar o la del Romeral en Baza. |  | | A las piedras se les daba una horizontalidad mediante la colocación de ripios; sin embargo el enripiado tal y como lo conocemos, que aparece a finales del siglo XIV, no lo hemos podido documentar como tal en ninguna de las torres de la comarca de Baza; lo que abunda es un enripiado más pobre y de menor calidad que el que aparece en otras torres de la provincia. Como anteriormente indicábamos, la practica totalidad de las torres estudiadas tienen una base cilíndrica; sin embargo hay excepciones como son la torre de las Cuevas de Luna y la torre Garbin, situadas en Benamaurel y Baza respectivamente, ambas de planta cuadrada. Con toda seguridad debían ser torres de alquería (ar-qayra), asentamientos menores alejados de los principales núcleos de población que cuentan con su propio elemento defensivo: una torre cuadrada, a veces acompañadas de un pequeño recinto, ambos de tapial y cuyo origen se remontaría a época almorávide o almohade. De ambas torres queda muy poco, tan solo una altura en torno a los dos metros y su estado de conservación es bastante malo7. |  | Los musulmanes se aprovechan de la geografía escarpada de la zona para el emplazamiento de algunas de estas torres situándolas, en la mayoría de los casos, en cerros de carácter escarpado y a una gran altitud, incluso por encima de los 1000 metros como es el caso del Hisn del Baúl o la torre y fortaleza de las Canteras, en el término municipal de Baza. En casi todos los casos la construcción de la torre entra en estrecha relación con el enclave, vigilando vías de comunicación, o con los asentamientos humanos, tratando de establecer un cordón umbilical entre las ciudades de la zona; por ello no es extraño encontrar estas torres en los cerros elevados que las circundan. Así encontramos al menos una torre controlando la ciudad, que conecta visualmente con otra, que a su vez comunica con otra hasta alcanzar el núcleo habitado más importante. Este es, por ejemplo, el caso de la torre de la Cuna8, la cual desde las faldas del Jabalcón controla el núcleo habitado de Benzalema y a la vez comunica esta ciudad a través de dos torres, la torre del Cerro Cepero y la Torre de Espinosa. Las torres tenían la función de comunicar algún imprevisto surgido en la zona.
| Torre de los Morrones (Zújar) | La regla de colocar las torres en lugares naturales elevados no siempre se cumple. Recientemente, en la excavación arqueológica llevada a cabo en Cerro Cepero (Baza)9 han aparecido los restos de una torre de planta circular de época Nazarí. Esta torre se encuentra situada sobre el Templo romano de la antigua ciudad de Basti, lo cual pone de manifiesto dos cosas: en primer lugar que los restos del templo eran visibles en época islámica y que además los musulmanes aprovechaban algunas zonas no elevadas para construir sus torres. De esta torre tan solo queda la base de la misma, pero posiblemente estuviese realizada aprovechando los materiales del templo. La importancia de esta torre reside en que pone en relación la zona de Cullar con la zona de Baza y controla una vía de comunicación importante por la que actualmente discurre la A – 92. | Otras veces los elementos se construyen en cuevas labradas a tal fin. Este es el caso de las llamadas Haffas de Puente Arriba en Benamaurel; estas cuevas, posiblemente del siglo IX, tienen en algunos casos una doble funcionalidad: no sólo sirven como lugares de poblamiento sino que algunas de estas cuevas tienen también una funcionalidad defensiva; este es el caso de una de estas cuevas. La cueva en cuestión tiene tres alturas dispuestas verticalmente en un lugar bastante escarpado e inaccesible, y en ella aun hoy se pueden observar unos pequeños recintos posiblemente usados para defenderse de ataques10. | | Torre de las Canteras (Baza) | Una vez analizados algunos de los parámetros de las construcciones defensivas de la zona, nos quedaría brevemente analizar la terminología propia de los elementos así como la utilidad del sistema. Por lo general las torres islámicas son denominadas, en los textos de la época, bury y buru-y (pl.) o bien qal’a o qila11. Cuando los musulmanes llegan a la península se encuentra con otras denominaciones como turrus y turry’lla (torrecilla), posiblemente esta sea la terminación que ha llegado a nosotros. Sin embargo para referirse a elementos defensivos de mayor envergadura se usa la terminación Hisn o Husun (fortificación); de estos elementos quedan algunos ejemplos en la zona como son los casos del Baúl y Benzalema en Baza, y la Torre de la Ermita en Cullar. Estos eran meros núcleos poblacionales en los cuales existía un pequeño contingente armado conducente a proteger a la población de ataques llevados a cabo por pequeñas fuerzas enemigas, así como el dar protección a las alquerías de la zona; este ejemplo lo vemos en Benzalema y la relación que existe con la torre de las Cuevas de Luna. |  | En cuanto a la cronología, aún hoy existe una gran controversia en torno a las fechas de su construcción.Posiblemente su construcción, en la mayoría de los casos, provenga del periodo central del reino Nazarí, a lo largo de los reinados de Ismail I, de su hijo Yusuf I y, sobre todo, de su nieto Muhammad V, coincidiendo con el periodo de inestabilidad y crisis en la que estaba la corona castellana y que alcanzó su punto más elevado con la guerra civil del 1366 a 1369, cuyo final trajo una nueva casa reinante, la de los Trastámara. Posiblemente la mayoría de las torres de la zona se corresponda con este periodo, debido sobre todo a que todas manifiestan una clara similitud en cuanto a las técnicas constructivas; además las fuentes indican que Muhammad V ordeno fortificar la zona de Baza y Guadix en esa época. El problema para su datación radica en las transformaciones sufridas a lo largo de los siglos, tanto por reparaciones como por su aprovechamiento por los nuevos pobladores.Sin embargo en la la mayoría de los casos y de forma superficial si aparecen restos de cerámica vidriada correspondiente con el periodo Nazarí, aunque son restos de escasa entidad y no sabemos a ciencia cierta si ese era el lugar en el que se encontraban o nos han llegado de forma accidental. | Torre de la Cuna (Baza) | Cabría preguntarnos si este sistema defensivo tuvo alguna utilidad o si, al contrario, fue un fracaso. La historia ha demostrado que, aún siendo un sistema perfectamente elaborado, fue un rotundo fracaso, ya que no pudieron impedir las frecuentes cabalgadas ni los ataques12. Además tras la caída de Baza todo el reino se desmorono en menos de tres años. Está claro que las torres tan sólo servían como meros elemento de alerta y en ningún caso fueron pensadas como elementos defensivos sino que servían para alertar de la presencia de tropas enemigas en la zona para poder avisar a la población y enviar los destacamentos militares en su persecución. La presencia de un nuevo elemento en la guerra, la artillería, terminó definitivamente con este sistema. En cuanto a la forma de comunicación de torre a torre, no hay aún estudios fiables sobre el tema. Pensamos que se debió usar algún elemento visible a grandes distancias, posiblemente el humo de las hogueras, y en ningún caso pensamos, como se ha dicho hasta ahora, que se usaran antorchas; la visibilidad de éstas en un día claro es muy limitada, mientras que el humo es visible a grandes distancias. Las antorchas tan sólo tendrían una utilidad clara de noche, ya que en esa época las campañas militares se realizaban de día, indicando las fuentes tan solo pequeñas escaramuzas en la noche. Por lo tanto descartamos el uso de fuego o espejos en la comunicación. | | Mapa de Situación de lasTorres de la Comarca de Baza Ángel Rubio | Enlaces relacionados:
1.- Acien Almansa, Manuel La fortificación en al-Andalus, Revista de Archeologia Medievale, XXII, 1985, pp. 7 – 36. 2.-Malpica Cuello, Antonio Las fortificaciones de la frontera nazarí – castellana, Universidad de Granada, pag 5. 3.-Acien Almansa, Manuel La fortificación en al-Andalus, Revista de Archeologia Medievale, XXII, 1985, pp. 7 – 36. 4.-Este caso se ha podido observar en la torre del Maruq, en el termino municipal de Freila; en esa zona se observan unos restos de vigas de madera adosados a la torre que, sin embargo, no tienen una utilidad clara en la misma. 5.-La puerta de acceso se puede observar en pocas torres de la zona; el mejor ejemplo lo hemos encontrado en la torre de la Cañada en Cortes de Baza. 6.-Tan sólo hay dos torres en las que si parece haber existido un trabajo previo de la piedra; estas son la torre del Romeral en Baza y la torre de la Cañada en Cortes de Baza, en la que las piedras han sido tratadas como si fuesen sillares, dando a la torre un aspecto de mayor entidad. 7.-De ambas torres se han realizado sus respectivas fichas diagnóstico. 8.-De esta torre se ha realizado ficha diagnostico. 9.- Proyecto de Excavación del área nuclear bastetana, dirigido por Andrés Adroher Auroux, profesor titular de Arqueología de la Universidad de Granada. 10.- Del elemento en cuestión se ha realizado una ficha diagnostico entregada en la Delegación de Cultura con una descripción más extensa. 11.- Acien Almansa, Manuel La fortificación en al-Andalus, Revista de Archeologia Medievale, XXII, 1985, pp. 7 – 36. 12.- Acien Almansa, Manuel La fortificación en al-Andalus, Revista de Archeologia Medievale, XXII, 1985, pp. 7 – 36. | | | | | |